
John Algeo ingresó en la Sociedad Teosófica a los 16 años de edad y antes de los veinte años llegó a ser Presidente de la Logia Florida en Miami. En la época de los 80, fue elegido presidente de la Logia de Atlanta en Georgia y presidió el comité administrativo del Centro Teosófico Stil-Light en Carolina del Norte. En la Sección Americana, formó parte del Consejo Directivo (1984-87), fue elegido Primer Vice Presidente (1987-93), y Presidente Nacional (1993-2002), título que ahora se está usando en varios países para designar el cargo de Secretario General según aparece indicado en los Reglamentos Internacionales. Ha sido Vice Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica desde 2002, teniendo a su cargo el estudio y revisión de los Reglamentos de todas las organizaciones nacionales y en nombre del Presidente internacional ocupándose de resolver asuntos problemáticos en varios países.
Algeo es autor de Reincarnation Explored (publicación de Quest), que se ha traducido al holandés, alemán, portugués, sueco y próximamente aparecerá en español. Es co-autor de The Power of Thought (traducido al portugués) y ha editado el primer volumen de Letters of H. P. Blavatsky, una nueva edición del libro de G. R. S. Mead titulado Echoes from the Gnosis, y una traducción, pronta a publicarse, de las memorias de Elena Pisareva sobre “Teosofía en los primeros tiempos en Rusia” (The Light of the Russian Soul). Ha publicado monografías sobre Senzar y sobre Blavatsky, Francmasonería, y la Tradición Occidental de los Misterios, cursos de introducción al estudio de Teosofía, cursos sobre los libros The Key to Theosophy (La Clave de la Teosofía) y The Secret Doctrine (La Doctrina Secreta) así como también panfletos y folletos sobre varios temas teosóficos. Ha contribuido más de 500 artículos, críticas, notas y capítulos en libros de publicaciones teosóficas internacionales. Ha disertado en diversas plataformas teosóficas en muchas partes del mundo.
Sobre el futuro de la Sociedad Teosófica
El futuro de la Sociedad Teosófica depende de 5 aspectos distintos pero muy interconectados: (1) tradición, (2) modernización, (3) comunicación, (4) participación consultiva y (5) participación global. He aquí una breve descripción de cada uno:
1. Tradición. Es imperativo que se mantenga, en forma no dogmática, la tradición que hemos heredado de las enseñanzas teosóficas y su práctica. Las mismas están basadas en los escritos y las vidas de los Maestros de Sabiduría, H. P. Blavatsky, y H. S. Olcott, las que han sido re-expresadas en lenguaje más contemporáneo por Annie Besant, J. Krishnamurti, y otros. Cada Teósofo de forma individual es libre de escoger sus creencias y prácticas. Por esa razón la Sociedad no les dice a sus miembros qué debieran pensar o hacer, sino que los deja en libertad de actuar de acuerdo con sus conciencias.
Una organización hermana, la Orden Teosófica de Servicio (OTS), provee oportunidades para realizar acciones colectivas y coordinadas en forma práctica con el propósito de mejorar el estado de la humanidad y toda vida según los ideales teosóficos. Esta organización está activa en casi la mitad de los países donde la Sociedad está representada; su crecimiento e incremento de actividades ayudará a mostrar al mundo lo que realmente significa vivir una vida Teosófica.
Desde el punto de vista organizativo, la Sociedad Teosófica tiene su sede internacional en Adyar, Chennai, India. Adyar es el centro y corazón de la Sociedad e indudablemente seguirá siéndolo por razones esotéricas, históricas, simbólicas, prácticas y legales. No hay razón para que la sede central se deba trasladar a cualquier otro lugar.
2. Modernización. La Sabiduría de la Teosofía es intemporal, pero las formas en que expresamos y practicamos esa sabiduría tienen que adaptarse continuamente a los cambios existentes en el mundo. El cambio, como enseñó el Buda, está en la naturaleza de las cosas, por lo que debiéramos aprovechar las maneras más efectivas de enseñar y practicar los ideales teosóficos. La nueva generación está muy a gusto con las tecnologías modernas; para acercarnos a esa generación, necesitamos usar esas tecnologías, tales como la red mundial de intercomunicación, el correo electrónico, películas, y presentaciones usando el sistema PowerPoint. Por supuesto seguiremos con nuestras conocidas técnicas de conferencias, paneles, publicaciones de libros y revistas. Pero el futuro de la Sociedad reside en la generación siguiente y por lo tanto es imperativo que usemos formas de contacto que ellos puedan comprender.
3. Comunicación. El primer objetivo de la Sociedad Teosófica es formar un núcleo de la fraternidad universal. Para llevar a cabo este propósito es esencial que nos comuniquemos unos con otros. Nuestros métodos tradicionales de comunicación trabajan mejor a nivel local. Pero como HPB escribió en 1888, “Uds. deben recordar que aunque deben existir ramas locales de la Sociedad Teosófica, no pueden existir Teósofos locales.” Todos somos miembros de una Sociedad internacional. Así, Adyar, el corazón de la Sociedad, necesita comunicarse directa y frecuentemente con todos los miembros Teósofos. Esto puede realizarse usando métodos modernos de comunicación como también los tradicionales.
4. Participación consultiva. Para que la comunicación sea efectiva tiene que haber relación mutua. No podemos solamente hablar a las personas, necesitamos hablar con ellas. Necesitamos consultar a los teósofos de todo el mundo y escuchar lo que tienen que decir. Los Reglamentos de la Sociedad Teosófica establecen que el Consejo General es su autoridad gobernante y legislativa. Sin embargo, la Sociedad está organizada en 51 países, de los cuales solamente 26 son Secciones, representadas en el Consejo General. Necesitamos formas de consultar regularmente las otras 25 administraciones nacionales. Ellas no tienen la misma posición oficial de las Secciones, pero para integrarlas más íntimamente a nuestra organización internacional y beneficiarnos de sus talentos, debiéramos consultarles y escuchar sus voces. Podemos hacerlo de varias maneras, por ejemplo, manteniéndolas informadas de los asuntos estudiados y acciones tomadas por el Consejo General, y estableciendo entre ellas grupos consultivos para recomendar asuntos específicos para que sean considerados por el Consejo General.
5. Participación Global. Somos una Sociedad internacional a nivel mundial, pero podemos buscar maneras más efectivas para funcionar como tal. Cada parte de nuestro planeta afecta a las otras partes—un verdadero reconocimiento Teosófico de la unión de toda vida. Por lo tanto, somos una “aldea global”. La Sociedad Teosófica puede funcionar globalmente mejor de varias maneras. Por ejemplo, el Consejo General normalmente se reúne una sola vez al año en Adyar, y el número de aquellos que pueden asistir es generalmente una minoría de entre los que tienen el derecho a participar. Pero se pueden organizar reuniones consultivas con miembros disponibles del Consejo General cuando se realicen reuniones internacionales de Federaciones para así dar a más miembros del Consejo General oportunidades de interacción. Esos intercambios de ideas podrían informarse a la reunión del Consejo General que se lleva a cabo durante la Convención anual en Adyar.
Vivimos en una era de participación global. Éste siempre ha sido un ideal Teosófico. Por lo tanto, muchos Presidentes y otros oficiales han estado ausentes de Adyar por largos períodos, viajando alrededor del mundo trabajando para la Sociedad. Adyar funcionó efectivamente desde entonces, aunque los medios de transporte eran lentos y las comunicaciones difíciles e inciertas. Hoy en día, una revolución en los medios de contacto ha hecho posible que la comunicación casi instantánea se vea como algo normal. Adyar debe mantenerse como sede administrativa y centro espiritual de la Sociedad, preferiblemente con un administrador residente experto para supervisar su mantenimiento e interactuar efectivamente con varios representantes del gobierno. Pero los reglamentos internacionales no requieren que los administradores residan en Adyar, y las comunicaciones modernas hacen posible que personas alrededor del mundo con habilidades y dedicación para puestos claves administrativos puedan involucrarse sin que tengan que mudarse de sus hogares. Para que la Sociedad pueda prosperar en el futuro y continuar tratando de realizar la visión del Mahachohan sobre lo que ésta debería ser, se debe aumentar la cantidad de trabajadores activos. Ésta es una forma de hacerlo. No deberíamos dejar que los hábitos del siglo diecinueve limiten nuestro progreso hacia una participación global en el siglo veintiuno.
El futuro efectivo de la Sociedad Teosófica depende de conservar nuestra antigua tradición y simultáneamente modernizar nuestra comunicación y consultar ampliamente a todos alrededor del globo. Ese es un futuro que vale la pena alcanzar. Enlace: http://www.ts-adyar.org/

La oficina central
de la Sociedad Teosófica
a la orilla del Río Adyar